viernes, 16 de marzo de 2012

Body/Spirit Logic (Lógica de Cuerpo/Espíritu)

Look at your hand for a second. Nothing weird. 5 fingers coming out of the palm of your hand, normal. Now think of how different your reaction would be if you saw a single human finger just sitting there on the floor in front of you. Even if it didn't even have blood on it or anything, you'd totally freak out. Or hair that we take such good care of, and then think it's gross to find one of our own on our bed at night. That's proof of why we don't see Gods miracles nor do we hear His voice on an everyday basis. We only do when it's all by itself, all alone, and very visible. Just like hairs and fingers, we don't pay too much attention to them until they're severed or separated. God gives us miracles every day. Simply living is a miracle. Getting to experience Gods work in us every day, see, touch, hear, taste and smell everything God has made. That right there is a privilege. So we just have to look at all the daily miracles given to us every day, because we wouldn't even know it's a miracle until God tosses us in the middle of a football field and puts it on a 60 x 90 feet screen TV inches away from our faces.

Mira tu mano un segundo. Nada raro. 5 dedos saliendo de la palma de tu mano, normal. Ahora piensa en cómo de diferente sería tu reacción al ver un solo dedo humano simplemente ahí en el suelo frente a ti. Incluso si no está sangriento ni nada, fliparías totalmente. O el pelo, que cuidamos tanto de ello, y luego creemos que es asqueroso encontrar uno nuestro en nuestra cama por la noche. Esas son pruebas de por qué no vemos los milagros de Dios ni oímos Su voz sobre una base diaria. Solo lo hacemos cuando está completamente solo y aislado, y muy visible. Igual que los pelos y los dedos, no les prestamos demasiada atención hasta que estén cortados o separados. Dios nos da milagros todos los días. Simplmente vivir es un milagro. Poder experimentar el trabajo de Dios en nosotros cada día, ver, tocar, oír, gustar y oler todo lo que Dios ha creado. Eso ahí mismo, es un privilegio. Entonces tenemos que ver todos los milagros diarios que nos da, porque no sabríamos ni siquiera que es un milagro hasta que Dios nos eche en medio de un estadio de fútbol y nos ponga una tele de 20 x 30 metros la pantalla justo delante de nuestras caras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario